Permalink

Preguntas sin respuesta – Parte 1: Amor y amistad

preguntas-sin-respuesta

Queridos educandos, ya que sus ávidas mentes de conocimiento acuden a esta fuente de sabiduría llamada blog en búsqueda de respuestas, se las daré. Dejad de ser ignorantes e ilústrense con el blog. Plop sabio.

 

1. ¿Un hombre y una mujer pueden ser mejores amigos sin ser novios?

Ehm, pasemos a la siguiente pregunta.

2. Jimmy, es en serio ¿Un hombre y una mujer pueden ser mejores amigos sin ser novios?

Ok, lo responderé. Mmm, cómo les digo esto sin herir sus sentimientos, es difícil, que pregunta tan fuera de lugar. Respira, listo:

¡No existen los mejores amigos hombre y mujer!

Uf, que bien se siente decirlo. Explicaré mi respuesta: Los hombres y mujeres somos seres vivos que padecemos de algo llamado ilusionitis crónica; esta condición nos lleva a dibujar corazones y pensar en matrimonio si la persona del sexo opuesto hace cosas tan románticas como saludarnos (?).

El inconveniente mayor en tener un mejor amigo del sexo opuesto es la confusión futura. Compartes tanto con esa persona que llega un momento en el que empiezas a reinterpretar lo que hace por ti. “¿Está pendiente porque soy su amiga o será que le gusto?”

Como cada regla, existe una excepción: Sí hay mejores amigos hombre y mujer, pero no es tu caso, es el de otros, es el 0.00001% el que realmente nunca se siente atraído, aunque probablemente en algún momento se le cruzó la idea por la cabeza. Pero también debes recordar algo: tú puedes tener un mejor amigo y no tener ningún interés, pero si alguien se fija en ti y te mira todo el tiempo con alguien más, supondrá que tú tienes un compromiso.

Para terminar esta pregunta: No es sabio pasar tanto tiempo con otra persona que no va a ser la pareja de toda tu vida, podrías proyectar una imagen errónea de ti a quien sí quiere compartir su vida contigo.

3. Me gusta mi mejor amig@ pero no es recíproco, ¿qué hago?

Sufrir en silencio.

No, no sufras, pero tampoco se lo digas. Un paso de la madurez es afrontar tus decisiones con sabiduría y calma. Si tu mejor amig@ te atrae, debes respirar y recordar que tú decidiste sentir algo. Llegar a casa en la noche y mirar todas sus fotografías es una decisión que tomaste. Y así como decidiste fijarte, debes asumir que no es recíproco y no tiene que serlo. Ella o él te ofrece su amistad, no abuses de eso intentando llevarlo a un terreno al que no corresponde. Madura, respira y vive tu amistad.

4. Tenemos 15 y 16 años, y Dios nos hablo que somos el uno para el otro. Queremos empezar un proceso de noviazgo, ¿cuándo comenzamos?

Cuando dejes de usar pañal emocional y puedas decidir con la cabeza, oración y corazón.

El “Dios me dijo” y el “estamos orando” han sido escudos de los jóvenes para proteger sus ideas hormonales y cubrirlas con un poco de pseudosantidad. A los 16 años estás disfrutando la vida, conociendo amigos, aprendiendo a lidiar con tus emociones, con tus hormonas, poniendo bases a tu espiritualidad, estudiando.

Hay cosas que Dios las responde con sentido común: Tengo 16 años, ¿estoy listo para una relación sentimental? ¡No! No lo estás, porque tu mente es una licuadora de emociones y sentimientos. Aún cuando tengas 20, 25 o 30 años verás que enamorarse es algo de valientes, la diferencia es que a los 20 o 25 podrás tomar una decisión más acertada y no basada en las llamadas, mensajes por whatsapp y sonrisitas que te regala el pseudoelegido por Dios

5. Ella fue amable conmigo, me cedio el puesto en la fila y ahora estoy enamorado ¿Qué hago?

¡Báñate con agua fría y deja de pensar en chicas todo el tiempo!

 

Para todas estas situaciones ya llegará tu oportunidad. Recuerda lo que dice Eclesiastés 9:11

“El tiempo y ocasión acontecen a todos.”

 

Espero que estas respuestas hayan alimentado sus mentes hambrientas de conocimiento. Para la segunda parte de esta serie, quiero contestar tus preguntas; déjalas en un comentario debajo de este post. El blog, más respondedor que nunca.

Deja tu comentario

Permalink

Ganar para perder: El campeonato del 2008

ganar

Vamos la Liga de Quito! Plop por desubicado.

Mi equipo de fútbol ganó un torneo en el 2008 que nadie ha ganado antes. Es motivo de alegría y envidia, de fotografías y documentales, camisetas conmemorativas y otras expresiones. Gritamos, lloramos, proclamamos ser los mejores del mundo y lo presumimos en todos los canales de televisión

El dato curioso es que sucedió hace 6 años y no volvió a suceder.

En ocasiones nuestra vida cristiana es como el campeonato del 2008: parte del pasado. Hemos ganado todo, y si no todo, mucho para después perder una vez tras otra. Ganamos para luego perder.

Liderazgo, escenarios, aplausos, reconocimiento, el cariño de la gente y lo recuerdas con gusto, con cierta nostalgia, porque la victoria de ayer nos regala un trofeo que se empolvará en una pared. Orabas y leías la Biblia, aconsejabas a todos, ganaste el lugar número uno en los CristianoAwards durante tres años consecutivos. Pero de victorias pasadas no podemos vivir.

Me impresiona Elías. Después de una victoria contundente de su fe contra la de los profetas de otros dioses, fue a esconderse con miedo. Aún una victoria contundente no le dio tranquilidad y le pedía a Dios morir, no quería vivir con ese temor. Él sabía que había algo más allá de aplausos y reconocimientos, había una vida cristiana que vivir y una fe que sujetar como el moribundo se aferra a vivir con sus últimas fuerzas.

No tengo mucho para decir, a veces ganamos para luego perder, y de eso está hecha la vida.

Deja tu comentario

Permalink

La Biblia mal utilizada – Parte I

La Biblia ha sido perseguida, quemada, censurada, prohibida, pero aún aquellas situaciones no han sido tan peligrosas como cuando ha sido mal explicada y mal utilizada.

En nombre de la Biblia le decimos a la gente que Dios les dará mucho dinero, riquezas, tesoros y que cumplirá todos sus sueños. Les hemos dicho que tendrán todo lo que quieran, y como cristianos nos hemos aferrado a varios pasajes bíblicos para justificar las mayores estupi… perdón, las mayores incongruencias.

Empecemos:

1. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece: Esta frase ha sido utilizada para conquistar chicas, para atraer a un chico, para correr en competencias, viajar al extranjero, ganarse la lotería. ¿Cuál es su aplicación bíblica? La encontrarás en Filipenses 4:12

 Sé vivir con casi nada o con todo lo necesario. He aprendido el secreto de vivir en cualquier situación, sea con el estómago lleno o vacío, con mucho o con poco

Así que al decir “Todo lo puedo en Cristo” Pablo se refería a todas las penurias y momentos difíciles que tuvo que pasar, en los que se incluye hambre, escasez, conformidad con la situación. El sabía que en esos momentos Cristo le daba las fuerzas para seguir, no que le daba estrategias para ser más galán o dinero para un nuevo smartphone.

 

2. Eres templo del Espíritu Santo: Muchos pastores, líderes y padres utilizan este verso para impedir a los jóvenes hacerse tatuajes o piercings. No justifico los tatuajes ni los piercings, pero no estoy de acuerdo que la misma persona que te dice que “eres templo del Espíritu Santo” se haya descuidado de su salud y sea evidente la falta de ejercicio o el sobrepeso en él o ella. Una mala alimentación también atenta contra tu cuerpo, horarios incorrectos de descanso, entre otras cosas. ¿Cuál es la aplicación bíblica?

Cuando Pablo habló de ser “templo del Espíritu Santo” se refería a las vergonzosas actitudes en el área sexual de parte de la gente de Corinto. Lo dice en 1 Corintios 6:18

¡Huyan del pecado sexual! Ningún otro pecado afecta tanto el cuerpo como éste, porque la inmoralidad sexual es un pecado contra el propio cuerpo. 

Esa es la razón del “Eres templo del Espíritu Santo”, pero también te recomiendo aplicarlo en todo, no sólo en piercings, tatuajes, bebidas alcóholicas, sino cuando estás frente al televisor o con tus audífonos.

 

2. A los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien: De vez en cuando aparece algún joven o chica en la iglesia sufriendo por un amor, llorando hasta deshidratarse porque la persona a quien amaban no les corresponde, y para cristianizar aquella situación me han dicho que saben que “debe ser por su bien”. Yo diría que es por brutos.

Hay una gran diferencia entre

  1. Las cosas que nos suceden porque son parte de vivir y
  2. Las consecuencias de nuestras malas decisiones

Yo se que Dios utiliza todo para darnos una lección, incluso las burradas que cometemos, pero no maquillemos nuestros errores con versículos para darles apariencia espiritual. Debes diferenciar lo que viene de Dios y las consecuencias de tus equivocaciones y malas decisiones.

 

Para terminar, sólo quiero recomendarte leer la Biblia completa, no sólo los versículos de tarjetas de regalo y pósters de bienvenida a los hogares cristianos. Lee todo y comprende la razón de cada verso. Así evitarás vivir engañado, ya sea por ti o por los pseudo predicadores.

Apenas he presentado tres malos entendidos bíblicos comunes. Si tú conoces de otro, déjalo en un comentario para tratarlo en un próximo post.

Deja tu comentario

24 jul 2014
Permalink

“Porqué no me dijiste que eres cristiano”

Me hizo esa pregunta hace unos meses, fuimos compañeros todo un semestre en la universidad, compartimos un par de materias, decíamos chistes, pero nunca le dije que soy cristiano ¿Por qué?

Podrías responder como yo lo hacía: “Eso no hay que decirlo, hay que demostrarlo”. Suena bonito, y es cierto, pero decir es parte de demostrar. Ahora entiendo porqué Jesús no fue únicamente un buen tipo y siempre apeló a las palabras, al diálogo. No escondió quién era, y lo dijo claramente: “Yo soy la luz del mundo”, “Yo soy el camino, la verdad y la vida”, “Yo soy el buen pastor”. Rayos, él sí lo decía y yo no lo hago.

Una de las razones se remonta al año de 2003. Invitaba a todos mis amigos a la iglesia, les decía que tienen que venir, que necesitan a Jesús, que sus vidas están incompletas sin él”, pero en el día a día la misma boca que predicaba se encargaba de insultar a mis amigos, profesores con las peores palabras y ofensas posibles. Una gran amiga me dijo “Tu vives invitándonos a la iglesia pero eres peor que nosotros”. Desde ese día dejé de decir que soy cristiano todo el tiempo, y de invitar a la gente a la iglesia. Me daba vergüenza ser un mal ejemplo de lo que es ser realmente un seguidor de Jesús.

Han pasado varios años desde esa experiencia, pero nunca volví a decirlo todo el tiempo. Doy charlas para jóvenes, predico en iglesias, eventos, convenciones. Exalto a Dios a través de micrófonos en diferentes lugares. Mis artículos tienen cientos o miles de lectores pero, si no soy capaz de decir al que está a mi lado que Dios es mi Dios, el trabajo es incompleto.

Me ha pasado que la gente me dice “tienes algo diferente”, “siento paz cuando hablas” y es muy bueno, por siempre esperamos que vean en nosotros ese algo, pero no es suficiente. Los esposo llevan un aro que demuestra su compromiso, los novios llevan flores, y yo me he conformado con realizar únicamente buenas acciones y no ratificarlas con mis palabras. Ahora entiendo por qué Romanos dice “¿Cómo creerán en aquel de quien no han oído?”

Quizá tuve vergüenza o temor de la reacción; quizá no estaba en capacidad de defender mi fe y no quería exponerme a la crítica, quizá no estaba convencido de que el hijo de Dios lo era realmente. No lo se, o lo se y no lo quiero escribir. Pero algo entiendo y es que las acciones son buenas, pero las puede hacer cualquiera. Lo nuestro es fe, es vida eterna, es creer en lo eterno, y decírselo a los demás es cosa de valientes.

Deja tu comentario

Permalink

A veces, Dios me decepciona.

Sí, como lo leen: a veces, Dios me decepciona.

  • A veces tengo planes organizados y Dios los cambia. Eso me decepciona
  • A veces mis ideas son excelentes y quiero que sean escuchadas y convertidas en realidad, y Dios lo hace a su modo. Eso me frustra
  • A veces yo digo “es por aquí” y él dice “no, es por acá”. Eso me molesta
  • A veces pienso “ya no puedo más” y Dios dice “dale, aún falta camino por recorrer”. Eso me enoja.
  • A veces quiero elegir otro camino, y recuerdo que Jesús dijo “Yo soy el camino. Que Jesús tenga la razón me incomoda.

Como el año anterior que quería venir a Colombia, hice todo lo posible por ahorrar, por tener permiso en mi trabajo, tener contactos para dar charlas y talleres en este país y no fue posible. No tienen idea lo frustrante que fue, aunque pensándolo bien, me entienden perfectamente.

Todos sabemos lo molesto que es no poder cumplir nuestros sueños, metas, objetivos, anhelos. Todos sabemos lo que es enojarse con Dios y decirle “¡porqué!”. Pero pocos sabemos lo que es escuchar a Dios decir después “Era por esta razón”.

Casi un año después llegué a Colombia a compartir charlas y talleres con jóvenes, y hoy estoy feliz y también molesto porque hubiese querido que Dios me diga hace un año “Jimmy, no irás ahora, pero exactamente en 11 meses estarás tomando varios vuelos para llegar a donde quieres ir hoy, y harás lo que esperabas y mucho más, sólo ten paciencia”.

Me cuesta entender que la fe es ver lo que no es como si fuera. Cómo quisiera que Dios me diga lo que va a pasar en el futuro, para no tener que preocuparme. Pero si fuera así, no sería fe.

A veces Dios frustra mi vida, pero es temporal. Ahora entiendo que es para darme una lección, para recordarme que él tiene el control.

Deja tu comentario