16 oct 2014
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Cuando los pastores necesitan un pastor

Cuando los pastores necesitan un pastor

Una de las características de la iglesia cristiana es que en lugar de tener un cura, obispo o párroco dirigiendo la congregación lo hace un pastor. Puede ser casado, tener hijos y como requisito principal debe ser perfecto, padre ejemplar, esposo ejemplar, y líder ejemplar en una organización que es todo menos ejemplar.

La gente dice que los pastores quieren tu dinero, que se enriquecen a costa de otros pidiéndoles ofrendas y diezmos. Otros no confían en ellos por la manera en que mira a las chicas de la iglesia. Historias hay muchas: infidelidades, robo, sobornos, enriquecimiento a costa de la fe, etc. ¿Sabes por qué pasa eso? Porque los pastores se olvidan que necesitan un pastor, como el resto de la gente.

Conozco varios pastores que piden a la gente tener citas de consejería con ellos para decirles cómo vivir, cómo educar a sus hijos, cómo comportarse, cómo ser mejores personas, pero lo irónico de esto es que muchos de ellos no tienen un consejero, un mentor a quien acudir y pedir ayuda. Se ha creado la idea del pastor ideal, que cuando necesita una opinión habla únicamente con Dios. No tienen la humildad para llamar a otro y decir “Amigo/Pastor, no se que hacer, necesito un consejo”.

La Biblia habla de esto en el libro del Éxodo, capítulo 18.

Moisés era el patrón abofeteador de todos los pastores que han existido. Además de criarse en la casa de Faraón, se auto exilió, fue el artífice de la liberación de los hebreos, hablaba con Dios personalmente, hizo milagros entre los que se incluye abrir una roca para que de agua y abrir un mar para que el pueblo camine.

Pero como todos los pastores, pensó que él podía solo, que no necesitaba tanto a otros como ellos lo necesitaban a él. Se pasaba todo el día dando consejos, solucionando conflictos, resolviendo problemas ajenos. ¿Y el tiempo para su familia?

Su suegro, Jetro, tuvo que intervenir. ¡Había aparecido un pastor para el pastor!. Habló con Moisés y le indicó que si se mantenía en ese ritmo pastoral en poco tiempo el cansancio acabaría con él. Le dio guía y le enseñó cómo se deben hacer las cosas.

Lo sorprendente no es que Jetro aconseje a Moisés, sino que Moi reciba el consejo con humildad y lo cumpla.

A veces nuestros pastores necesitan un pastor, pero no quieren reconocerlo.
A veces nuestros pastores necesitan un pastor, porque se olvidaron que son ovejas.
A veces nuestros pastores necesitan un pastor, porque han descuidado a su familia, su salud, su integridad.
A veces nuestros pastores necesitan un pastor, y se olvidan lo que Salomón dijo: “Dos son mejor que uno, y si uno cae, el otro le levanta”

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Los diez mandamientos para cristianos del siglo 21

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Amados hermanos, os encomiendo la lectura de esta barbaridad, perdón, de esta revelación santa que os mostrará la luz para sus oscuros entendimientos. Leeréis sin protestar, como hacéis cada domingo cuando escucháis las sandeces de su pastor.

  1. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu mente, con todas tus fuerzas pero si llueve o si tienes pereza, está bien no orar ni leer la Biblia, aunque lo ames con todo tu corazón puedes ponerlo en segundo lugar.
  2. No tengas ningún otro dios aparte de Dios, pero está bien obedecer más a tu pastor o líder que a Dios, está bien hablar más de tu líder que de Dios. Es verdad, tu pastor da prédicas increíbles, Dios sólo te da la vida y la salvación, nada más.
  3. Ama a tu prójimo como a ti mismo, pero si te hace enojar puedes ser indiferente con él, ser déspota y áspero. Está bien, lo amas pero debe recibir su merecido.
  4. Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da. Pero si te hacen enojar, tienes la libertad de alzar la voz, decirles que están locos, que están viejos y que no se metan en tu vida. Ellos deben saber quién manda.
  5. Llamarás pastor al pastor, apóstol al que dice serlo y querubín al que tenga alas. No los tratarás por su nombre porque los ofendes. Debes recordar las jerarquías y respetarlas. Aunque Dios nos hizo a todos iguales, no puedes tratarlo como a un igual.
  6. No dirás falso testimonio, porque podrían descubrirte y tendrás que sobornarlos o chantajearlos para que callen y no difundan tu vida doble.
  7. Hablarás de éxito, superación y prosperidad en cada ocasión que puedas. La salvación, el arrepentimiento, el juicio de Dios son temas anticuados que la gente no quiere oír. Jesús vino a la Tierra para que nosotros alcancemos nuestros sueños, poco importa si murió en la cruz. (De hecho, si lo hizo seguramente fue para que seas exitoso, no para que seas salvo)
  8. Si das ofrenda, ofrenda generosamente, pues debes recordar que si das diez($10), Dios te dará cien ($100); si entregas mil ($1000), Dios te dará diez mil y así sucesivamente. El propósito de Dios es que tengas dinero y lo tengas en abundancia. No leeréis los versículos que hablan de escasez ni austeridad, los tacharéis o arrancaréis de tu Biblia.
    • 8.1. Si el hermano que más diezma es una persona que ofende y lastima a otros, no dirás nada. Tú necesitas más su dinero que su necesidad de apoyo y corrección.
    • 8.2. Revisarás la lista de personas que diezman para confirmar su asistencia. Si alguno de ellos no viniere a la iglesia porque está enfermo, irás a su casa a pedir el dinero correspondiente, no importa si no le preguntas cómo se siente, su ofrenda es más importante que él.
  9. Cuando debas hablar a otros del evangelio, no mencionarás la Biblia, sino las historias de los cantantes famosos cristianos y sus experiencias con Dios. La Biblia es un libro viejo y anticuado que sólo cuenta lo que Jesús quiere para nosotros. Es mejor hablar de artistas y predicadores que del Hijo de Dios.
  10. Dejarás de leer listas de mandamientos hechas por otros. Si necesitas saber qué es lo que Dios quiere, irás a Dios directamente como buen cristiano, no a Google ni a tu pastor. Irás a tu aposento con tu Biblia en mano y en secreto le preguntarás a Dios qué es lo que quiere para ti.

Amén.

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Confesiones de hospital

No fueron semanas ni días, sino varias horas las que pasé en el hospital por un problema de salud que no consideré tan grave unos días atrás.

Mientras estaba sentado, adolorido y esperando mi turno, veía personas llorar, vi camillas y ambulancias, gente corriendo y otros a la puerta diciendo “¡Mi hija está mal!” y recibiendo un “espere por favor” como respuesta. Fue un cuadro bastante diferente al que acostumbro en mi día a día y me permitió entender esa dimensión de la vida, cuando está al borde, cuando se acerca a su final. Intentaré compartirles lo que vi en un 5 puntos

  1. La vida es corta: Hace varios días planificaba las charlas, actividades laborales, familiares, sentimentales y universitarias, pero cuando te encuentras con la puerta del hospital lo único que importa es despertarte al día siguiente, ponerte de pie nuevamente. Nos afanamos tanto por cosas que creemos que sucederán, pero la vida no es tan larga como creemos, es corta y puede terminar en el momento menos esperado. Vive cada día.
  2. Entiendes qué vale la pena y qué no: Al estar sentado con dolor, angustiado por el diagnóstico y débil por todo lo que estás pasando te das cuenta que no tiene sentido matarte trabajando por un teléfono “inteligente”, por un auto o una casa. De nada sirve tu ropa de marca, a menos que quieras ser un difunto elegante. Entiendes que vale la pena cada momento vivido con tu familia y las personas que amas, porque la vida está hecha de momentos. Tu familia no heredará tus posesiones sino tu legado.
  3. Aunque estés mal, otros están peor: y debes ser agradecido con Dios por tus circunstancias. No debes minimizar tu situación, pero sí debes ser consciente de lo que vives y de lo que otros viven.
  4. Dios es el Dios de la vida y de la muerte: Así como la vida empieza, debe terminar y eso está en manos de Dios. En los últimos 7 días, dos familias que yo aprecio mucho perdieron a un ser querido. Me gustaría decir “Dios, ¡por qué!” pero se que es parte de nuestra estancia en la tierra, somos seres con un comienzo y un fin, y eso también Dios lo tiene bajo control. Es difícil, ni yo logro entenderlo, y me costará vivirlo, pero se que es parte de vivir.
  5. Te ubica en tu lugar en el ciclo de la vida: Un día Mufasa le dijo a Simba que desde la pequeña hormiga hasta el veloz antílope, todos cumplen su lugar en el ciclo de la vida. Un momento de dificultad te ayuda a ubicarte. Mientras esperaba, en medio de esas inyecciones, chequeos y exámenes pensaba “Cuando salga de aquí, si me recupero ¿qué quiero hacer en mi vida?” No tienes que ocupar un lugar, sino TU lugar en el ciclo de la vida. Haz lo que debes hacer en tu vida, que al terminarla puedas despedirte con la satisfacción de una labor bien realizada.

Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; 

-Salmo 23.

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9 sep 2014
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10 Errores que cometo frecuentemente

No acostumbro equivocarme, pero así como ustedes los mortales, a veces me equivoco y cometo varios errores. Aquí les comparto 10 errores que cometo frecuentemente

  1. Pensar que tengo la razón.
  2. Enojarme y esperar que me pidan perdón muchas veces, para luego con mi infinita misericordia perdonar al agresor. Oh excelentísimo Jimmy acógenos bajo el manto de su gracia.
  3. No decir la verdad cuando me preguntan cómo estoy. A veces digo que estoy cansado, cuando en realidad me siento triste. A veces me dicen que me veo preocupado y digo algo diferente a la verdad para no mostrarme vulnerable.
  4. Comprar cosas (libros) que no necesito. A veces compro cosas por el placer de comprar y presumir que tengo algo que quería, pero no siempre necesito eso. Me pasó con una antología poética, tuve que devolverla al día siguiente porque no conocía lo suficiente al autor.
  5. Dejarme llevar por las opiniones externas. De vez en cuando estoy convencido de algo y permito que las opiniones de otros cambien mis decisiones. Evito equivocarme pero ahora prefiero equivocarme por algo que decidí y no por algo que otros dijeron que hiciera. (Aplican restricciones)
  6. Preocuparme por el futuro. A veces me olvido que la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida y empiezo a preocuparme por cuál será mi presupuesto en 5 años, cuánto costará la casa y el auto que quiero y cuánto debería generar mensualmente para viajar y comprar las cosas que me gustan. Pero el futuro es incierto y eso es lo genial de la vida, que no sabemos lo que nos espera más adelante.
  7. Olvidarme que la vida es una sola y que al final de mis días preferiría decir “Hice lo que quise hacer” antes de responder “me hubiese gustado hacer lo que soñé”.
  8. Dios existe y se manifiesta en cosas grandes y pequeñas. Cometo el error de creer que soy el centro del universo y que todo gira alrededor mío, cuando hay alguien más grande que yo y hace las cosas a su manera, para mi bienestar.
  9. Tener el amor de alguien es el mayor tesoro que puedas tener, porque estará contigo en las buenas y en las malas. El dinero se acaba, las arrugas aparecerán, pero el amor permanece para siempre si lo sabes cuidar.
  10. La familia está siempre contigo, aunque no hables siempre con ellos, y aunque no te des cuenta, ellos están contigo en silencio, llorando tus derrotas y celebrando tus victorias.

Yo se que tú no cometes los mismos errores que yo, pero si por acaso te sucediera recuerda que la vida tiene más cosas bonitas que las que podemos ver.

 

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Ama

Si algo estoy aprendiendo y siendo confrontado en este tiempo es acerca de amar.

Hemos idealizado el amor como momentos románticos, noches de luna llena, besos apasionados, regalos y sonrisas eternas. Pero el amor no son momentos ideales.

Nos han dicho que hay una persona ideal para nosotros, que él o ella serán lo que tú esperabas y cada día te enamorarás más de su sonrisa perfecta; y en el día a día te das cuenta que esa persona no es ideal y mucho menos perfecta, y te cuesta amar.

Esperábamos encontrar un alma gemela, alguien que piensa como tu, sueña con lo que tú sueñas, le gusta la misma música, los mismos escritores, los lugares, comida y vocabulario. Y de repente te das cuenta que no es como tú, que piensa diferente y que en muchas ocasiones no le gusta lo que te gusta a ti. Y te preguntas ¿es la persona para mi?

Recuerda cuántas veces les fallaste a tus papás. Día tras día te corregían en lo mismo, se entristecían porque desobedecías órdenes muy sencillas, pero tus errores no apagaron su amor. Porque amar es decidir el bienestar de la otra persona, aunque el interés no siempre sea correspondido.

Amar no se basa en momentos, pero son lindos los momentos. Amar no se basa en los regalos, aunque los regalos son especiales. Amar no se basa en tus aciertos, porque te equivocarás mucho más veces de las que piensas. ¿Entonces qué es amar?

  • Amar es entregar lo mejor de ti aunque no recibas lo mismo, así como tus padres te amaron aunque tus respuestas eran rebeldes.
  • Amar a alguien es aceptarlo como es, sin pretender cambiarlo. Tiene muchos errores, lo se, pero no es tu labor “arreglar” a esa persona, es acompañarlo. El amor cubre multitud de faltas.
  • Amar es tener paciencia, mucha paciencia.
  • Amar es crecer. Aún en las discusiones, debe haber un aprendizaje que te permita crecer como persona.
  • Amar es dejar a la persona ser como es, con sus defectos y virtudes. Y esperar lo mismo para ti
  • Amar es elegir a una persona y decidir compartir a su lado.
  • Amar requiere tiempo, esfuerzo, lágrimas y dedicación. Es aceptar a alguien totalmente diferente a ti, y aún en las diferencias disfrutar la vida a su lado.

Habrán días que no te sientas amado, que pienses que la otra persona no se preocupa por ti, que no es quien esperas y será en esos momentos en los que debes recordar que el amor no es una reacción, es una decisión.

Por eso, el título de esta publicación es: Ama. Sin condiciones, sin limitaciones, ama.

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