“Señor mío y Dios mío, aumenta nuestra fe” (Ayer fui a misa)

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El domingo pasado fui a misa y el padrecito nos dirigió a pedirle a Dios por los enfermos, por los necesitados y por el Papa Francisco I, para que le vaya bien en el Vaticano. En mi iglesia deberían colocar esas almohaditas para arrodillarse a orar, plop!

Estaba fuera de la ciudad, en un parque con una iglesia católica a un costado. Dieron las seis de la tarde y las campanas empezaron a sonar. Fui por un sánduche y chocolate con una amiga y decidimos ir a misa. Esta iglesia era bonita, era blanca con celeste y no habían cuadros de ningún cristo sufriente, herido y casi muerto en ningún lado. Era bastante atractiva, espaciosa, invitaba a concentrarse en lo que el párroco decía.

Obviamente no conozco la dinámica de una misa normal, la gente se ponía de pie y yo me ponía de pie, se sentaban y yo me sentaba, es obvio que no se las oraciones ni el credo de mis amigos católicos, ni las canciones. Disfruté mucho ir a la iglesia y no saber nada, eso me permitía escuchar tranquilamente.

En un momento, después de la reflexión, empezaron a hacer una oración que empezaba con una frase:

Señor mío y Dios mío, Señor mío y Dios mío, aumenta nuestra fe.

Decían esa frase y una petición, de ahí la frase y la petición y así se repetía. Pedimos a Dios por todo, por el Vaticano; por todos los pastores que cuidan de los rebaños; por los necesitados, enfermos y desamparados; por nuestras familias. Fue una oración muy interesante, pero me quedé pensando en el aumenta nuestra fe porque ha sido mi talón de Aquiles hace algún tiempo.

La esposa de un amigo nos dijo “Oren mucho por mi esposo, quiero que él sea un buen hombre” y alguien dijo “él va a servir a Dios”. Yo pensé “Se nota que no saben de quién hablan, es una locura pensar que él podría servir a Dios” Nótese mi incredulidad, falta de fe y vergüenza al relatarlo públicamente. Yo realmente no creí que fuera posible que él cambie, porque sé como es él, pero la fe es eso: mirar lo que aún no es como si fuera.

La fe, como decían los Thundercats, es ver más allá de lo evidente. Mirar lo que nadie más ve: salud en la enfermedad; paz en la tormenta; salida en el laberinto. Fe no es una varita mágica ni una orden, fe es creer que es posible.

Confiar en Dios es estar totalmente seguro de que uno va a recibir lo que espera. Es estar convencido de que algo existe, aun cuando no se pueda ver.

-Hebreos 11:1 versión TLA

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Soy un joven al servicio de los jóvenes. Comunicador digital, bloguero desde el 2012 y conferencista juvenil. Licenciado en Diseño Comunicacional, tecnólogo en Diseñador gráfico y multimedia. Autor de la "Primera Epístola de Jimmy Sarango a los Cristianos Digitales”, en la cual aborda la vida cristiana y los retos que enfrenta en el mundo digital.

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    • Estaba descansando en un parque, y como los parque acá tienen una iglesia católica a lado fui por escuchar el sermón, Los párrocos son muy buenos predicando ahora